Juan

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¿Qué hace falta para que un político nos escuche?

In Uncategorized on May 26, 2011 at 7:36 am

Hablaba ayer con un amigo norteamericano sobre el 15m. Tras explicarle las condiciones sociales que provocaron el inicio de las protestas, preguntó: ¿Y qué dicen los políticos? Nada, tuve que responder. Efectivamente, en 10 días hemos pasado de ser 40 personas durmiendo en Sol a 550 acampadas y puntos de apoyo en todo el mundo pidiendo responsabilidad fiscaltransparencia política, fin de la corrupción y participación cívica real en política. Sin embargo, los partidos y los medios de España, donde las protestas han comenzado, o no se han enterado de qué se pide, o desalojan a quienes protestan o hablan de otras cosas. Para los políticos, las elecciones lo han sido todo. Para los medios, el resultado de las elecciones, la reestructuración del PSOE y alguna otra cosa que no recuerdo son los asuntos sobre los que merece la pena discutir. Curioso: por afluencia, duración y originalidad estamos ante la mayor manifestación de nuestra historia, pero eso no parece importarles. Antes bien, en lugar de atención, ayer nos ofrecían más madera: nuevos casos de presunta corrupción, la prolongación de no se qué ERE y ese desalojo en Barcelona “para limpiar la plaza”.

Por si fuera poco, ni los políticos ni los medios se han tomado la molestia de emitir pareceres o valoraciones sobre lo que pedimos. Esto igual había que ponerlo en mayúsculas o mejor, venga, repetirlo: ni un solo político del PPSOE se ha molestado en comentar, valorar o analizar las propuestas de la mayor manifestación, por afluencia y duración, de nuestro país. Suena genial. Ante esto, como a Mourinho, sólo nos queda preguntar por qué: ¿es qué las propuestas están escritas en árabe?; ¿es qué son de difícil acceso? ¿es qué tienen miedo a algún troyano mortal oculto tras las páginas de DemocraciaRealya, tomalaplaza y asambleas varias?; ¿o es que los gritos de la gente el 15m, el 16m, el 17m, el 18m, el 19m, el 20m y el 21m eran como el de Michael Corleone en la escena final de El Padrino, cuando matan a la bella Sofía?

Una vez más, esta situación muestra que el antiguo diálogo de la política consigo misma está completamente separado del de la ciudadanía. En unos años, cuando todo esto haya pasado y una democracia real se haya instaurado no solo en España, probablemente recordaremos entre risas cómo se discutía sobre el sexo de los ángeles mientras el asalto de los turcos ya había empezado (y los turcos merendaban, hacían asambleas, se iban a dormir, etc). Lo recordaremos entre risas porque esta revolución tiene muchas cosas que las anteriores no tenían. Pero, más importante aún, no tiene lo que las anteriores solían tener: muertos, héroes, líderes e ideólogos. Y por eso, y porque es de sentido común, triunfa.

No obstante, una sola cosa sí convendría compartir con las revoluciones de antaño: la respuesta por parte de los poderes a los que se cuestiona. Seamos serios: si yo conozco las propuestas de las protestas porque tengo una conexión cutre a internet, ¿por qué los medios y los políticos no las conocen? O, ¿por qué si las conocen no las “valoran”? ¿Acaso necesitamos que alguien se ponga en huelga de hambre para que nos hagan caso? Ante cualquier otra manifestación siempre se han posicionado. Pero ante esta, no. Por los palos que nos han dado parece que se han enterado de que no nos vale su sistema corrupto, servil e injusto; pero, ¿se habrán enterado de por qué y qué queremos cambiar? Y si es así, en lugar de pegarnos como si fuésemos animales, ¿podrían hacer alguna valoración de lo que pedimos?

Ni izquierdas ni derechas ni centro. Contra las palabras gastadas

In Uncategorized on May 24, 2011 at 6:22 am

Estamos en esto para que se imponga el puro sentido común. Nuestras preocupaciones son la responsabilidad política, la responsabilidad fiscal y la participación civil en el nuevo espíritu político que se ha creado. Seguimos siendo de derechas, de centro y de izquierdas. Pero esas divisiones en lugar de ocupar todo el espacio de la discusión han pasado a un segundo plano con el 15m. Ahora, un diálogo que antes no existía, el de la ciudadanía, ha puesto sobre la mesa nuevos temas de debate hacia los cuales los políticos y los medios de comunicación tradicionales muestran incomprensión, rechazo o indiferencia. En ningún momento da la impresión de que entiendan lo que está pasando, ensimismados como están en su diálogo de palabras gastadas: izquierda, derecha, antisistema, rojos, fachas, grises, maquis, monárquicos, republicanos. Parece repetirse la vieja historia: se produce una transformación y los últimos en darse cuenta son quienes solían pensar que eran importantes. De vosotros y de vuestro empacho de palabras que no nos incumben hemos tenido suficiente. Ahora estamos discutiendo de verdad y queremos que nuestro diálogo fluya sin que lo interrumpáis.  Nuestro futuro está en juego.

Muchos aún no se han enterado de que esto no era por las elecciones. Insisten pidiendo análisis, valoraciones, etc. Eso hace que esta semana sea el momento de dar un golpe en la mesa y que la clase política y financiera sepa que hemos venido para quedarnos. Sabemos que somos el motor de un cambio global. Demostrémoselo. En Londres, mucha gente está comenzando a movilizarse para reclamar a sus políticos y banqueros democracia real ya. Lo mismo pasa en Italia y en Francia. En Estados Unidos se está contactando con los grupos que protestan contra la tiranía de un Wall Street desregulado. Nos hacemos internacionales y es ya cuestión de tiempo que nuestra (R)evolución llegue a todos los lados. En unos meses algún politicucho de Italia, Francia, Inglaterra o país vecino hará alguna de las suyas  y entonces la ciudadanía de esos países entenderá que no puede seguir así. Evidentemente, todo va a cambiar porque tiene que cambiar. Hemos llegado a un punto crítico y somos suficientes y lo suficientemente maduros como para no confundir ideas e ideologías. No vamos a caer en eso incluso a pesar del ruido de nuestros políticos, prensa y televisión.

Nuestra vida debe estar por encima de cualquier  interés político o económico. Luchamos por no sentirnos excluidos de la política, porque la política se convierta en ejercicio de cada ciudadano. Zapatero ha perdido las elecciones. Rajoy las ha ganado. Nosotros seguimos igual. 4 de cada 10 personas han votado al PPSOE. Nosotros seguimos igual. De sus 4, muchos nos apoyan. De los otros, más. Lo que ha empezado en Sol es una batalla porque los criminales financieros no impongan sus intereses sobre los de la ciudadanía, porque los corruptos no puedan ejercer cargos representativos de ningún tipo, porque quienes se enriquecieron robando nuestro dinero vayan a la cárcel. De nuevo, puro sentido común. No hay izquierdas, ni derechas ni centros. O, mejor dicho, si las hay, han pasado a un segundo o tercer plano. Ahora en el primer plano estamos nosotros.

Lo repito: las protestas de esta semana son el símbolo de la transformación de las prácticas electorales del s. XX. Es una transformación que puede llevar un año, cinco, diez, quince o cincuenta. Por el momento no podemos saberlo. Pero es innegable que de ahora en adelante cobrará una presencia cada vez mayor el diálogo de la ciudadanía sobre el de la clase política. El 15m ha marcado la transformación del significado de la política. Y sin palabras gastadas, ganaremos.

Revolución-evolución: que no, que no, que no era por los votos.

In Uncategorized on May 22, 2011 at 8:47 pm

Zapatero ha terminado su campaña pidiendo a los españoles que ahora, más que nunca, vayan a votar. Rajoy ha terminado su campaña diciendo exactamente lo mismo. Parece que para los líderes de los dos principales partidos de España lo más importante es reflexionar un día, votar otro día y dejarlos hacer lo que quieran durante cuatro años. Ése es el mensaje que los políticos y los medios tradicionales de comunicación nos han transmitido. Pero nosotros, la ciudadanía, durante una semana les hemos enviado otro mensaje. ¿Lo habrán escuchado?

En principio, no lo parece.  Se han aferrado al fetichismo del voto y juzgarán lo que ha pasado en función del resultado electoral. Actuarán como si el lema que nos ha tenido en las calles durante una semana hubiese sido “Absteneos” en lugar de “no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. ¿Lo hacen porque saben que un lema así no habría reunido a tanta gente y tan diversa en todo España? ¿Lo hacen porque ahora, en lugar de preocuparse por los problemas de una minoría de personas, muchas de ellas criminales, tendrán que preocuparse por los problemas de la mayoría? ¿Lo hacen porque una de las propuestas más claras era no permitir que imputados o condenados por temas de corrupción pudiesen ejercer cargos públicos?

Sí, probablemente uno de los motivos para crear confusión en torno a las protestas sea el miedo que éstas les producen. Sin embargo, creo que lo que ha pasado va más allá de eso: se ha establecido, como nunca antes, un diálogo fluido entre la ciudadanía, en buena parte gracias a internet. Ya no somos tan fácilmente manipulables por el discurso político y mediático como solíamos ser. Y eso ha hecho que nos entendamos.

De repente, parece que una conversación entre dos personas que están de acuerdo en temas de puro sentido común hubiese sido interrumpida durante mucho tiempo por aquellos que o bien no la escuchaban  o bien no querían que los conversadores se entendiesen. Así, durante más de veinte años, el debate sobre lo que más le importa a la ciudadanía  no se ha producido. En lugar de hablar de corruptos presentándose a las elecciones y banqueros a los que no hemos elegido influyendo más en nuestras vidas que un político, hemos tenido que hablar de diferencias de pareceres entre PP y PSOE, porque PP y PSOE se han dedicado a enfatizar sus diferencias ocultando de buen grado todo lo que los unía. Es ese diálogo de la clase política el que ahora percibimos separado y desconectado del diálogo de la ciudadanía.

Nuestras peticiones, de nuevo, no van contra el voto. De nuevo, el lema de la manifestación no era “ Absteneos” ni “Vota al PP” ni “Vota al PSOE”. Lo decimos otra vez: queremos democracia. Pero no una democracia en la que el diálogo de la clase política consigo misma seleccione los temas de debate, desviando la atención de los temas que a ellos no les interesa escuchar. No una democracia en la que los políticos que escogemos en lugar de obedecernos obedezcan al poder financiero. Que tras una semana de protestas no hayan ni siquiera conseguido escuchar esto es buena prueba de que durante muchos años se han habituado a escucharse solo a sí mismos.

Obviamente, lo que ha pasado no queda clausurado con las elecciones del 22m; y, por supuesto, interpretarlo a partir de las mismas es un grave error en el que va a incurrir más de uno. ¿Cuánto tiempo les costará entender lo que pasado? ¿Cuánto les costará entender que un nuevo diálogo se ha establecido? Antes, ellos tenían sus partidos y los medios de comunicación tradicionales, mientras nosotros teníamos la sensación de que algo iba mal. Ahora, ellos tienen sus partidos y los medios de comunicación tradicionales, mientras nosotros tenemos 200 acampadas, las redes sociales y sabemos lo que va mal porque, finalmente, hablamos sin que nos interrumpan.

Las protestas de esta semana son el símbolo de la transformación de las prácticas electorales del s. XX. Es una transformación que puede llevar un año, cinco, diez, quince o cincuenta. Por el momento, no podemos saberlo. Pero es innegable que de ahora en adelante cobrará una presencia cada vez mayor el diálogo de la ciudadanía sobre el diálogo de la clase política. Los políticos harán bien en entender pronto que, por fin, no se trata solo de ellos. El 15m marca el inicio de la transformación del espíritu de la política. El compromiso electoral ya no tiene el mismo sentido que antes y las motivaciones para votar, tampoco. De nuevo, lo que pasó no era por los votos. Pero tendremos que soportar que, desde muchos frentes, se insista una y otra vez en ese argumento, vinculando las protestas al resultado electoral.

#spanishrevolution. Contra la manipulación mediática y política que insiste en hablar de votos.

In Uncategorized on May 20, 2011 at 12:28 am

No se trata solo de no votar al PPSOE .Lo que pedimos va más allá del voto y es muy claro: puede encontrarse en la sección de Propuestas de democraciarealya, en el manifiesto aprobado en la asamblea de la madrugada del 18 de mayo  o en este blog. Por qué lo pedimos también es muy claro: pueden encontrarse los motivos en el amplio reportaje (Pre)parados de El País, en el documental Inside Job, en la carta de Susan George a la Comisión Europea, en nuestro mapa de corruptos, en la contestación de Beatriz García a Angels Barceló, en el testimonio de quienes nacimos en España entre 1970 y 1985, con la desgracia de no poseer un apellido relevante ni amigos en el poder. Quiénes somos es también muy claro: nuestra franja de edad va desde José Luis Sampedro (Barcelona, 1917) hasta los 5 menores de edad que han sido detenidos la noche del 15 de mayo en la Puerta del Sol; nuestras condiciones sociales y laborales son muy diferentes, cómo revela un seguimiento por Twitter de los TT españoles desde el día 15. Si todo esto está tan claro, ¿por qué las empresas de comunicación y los medios públicos continúan mintiendo sobre lo que pedimos, por qué lo pedimos y quiénes somos?; y ¿por qué la clase política vigente desaprueba nuestros actos?

Parece que los medios mienten porque no entienden nada. Obviamente, sus informaciones obedecen a los intereses económicos de sus respectivas empresas o corporaciones, desvirtuándolas y deslegitimándolas. Pero eso ya lo sabemos todos. Lo que creo que pasa es más grave: hay un problema de referentes y de vocabulario compartido. Los medios son incapaces de narrar lo acontecido porque están desconectados de la sociedad civil. Es ridículo ver cómo buscan etiquetar enseguida a los manifestantes (jóvenes, antisistema, parados, estudiantes…), cómo se afanan en buscarnos un líder (Willy Toledo, un abogado burgués que se prepara para las oposiciones, Carlos Taibo…), cómo intentan narrarnos desde la retórica de retroalimentación que los ha alejado de nosotros acelerando su pérdida de relevancia como actores sociales. Es risible ver cómo intentan ahora identificar los problemas que nosotros conocemos desde hace tiempo, verbal y físicamente. Es esperpéntico ver cómo insisten en hacer preguntas antiguas a situaciones nuevas, afanándose en un diálogo en el cual ni los sujetos ni los predicados de su algarabía nos conciernen. No creo que debamos esperar de ellos que aporten algo en sintonía con lo que está pasando. Más bien, creo que deberíamos pedirles que se dediquen a difundir lo que en Twitter se dice, sin alterar los documentos. Y también que no conviertan nuestra manifestación en algo confuso e impreciso, como están haciendo. Sé que tal vez sea pedirles demasiado, porque no van a morder la mano de la corporación/empresa o poder fáctico que les da de comer. Pero es que a ellos esto también les concierne y, aunque sólo sea para asegurar su supervivencia, deberían darse cuenta pronto.

Los políticos, por su parte, desaprueban lo ocurrido porque entienden que esta lucha es contra ellos, no contra lo que representan. Es por eso que están asustados. Saben que no queremos otro sistema, que nosotros queremos democracia. Pero no la democracia de quienes dicen representarnos ahora  ni tampoco el sistema democrático actual, que nos obliga a elegir a títeres de criminales financieros. Lo que queremos es poder decidir en los marcos en los cuales se toman las decisiones. Y si eso no es posible, crearlos. Porque si hemos de servir a alguien, no queremos que éste sea a su vez un sirviente; si hemos de tener amos, queremos escogerlos y cambiarlos. No queremos ser empleados que escogen a su jefe de oficina o de su departamento. Queremos elegir al presidente de la fábrica. Porque es evidente que nosotros y no ellos somos la fábrica de la sociedad. Que eso se haya evidenciado no les gusta nada.

Estamos en una dinámica de lucha que no es eterna. Terminará. Pero lo importante es que, cuando termine, hayamos conseguido materializarla. Bien logrando algo que nos recuerde porqué hemos salido a la calle, por qué seguimos acampados, decididos a que el 15m no sea una manifestación más; o bien llevando a cabo la aplicación de nuestras propuestas, creando nuevas leyes e instituciones donde se exprese lo que pedimos. Además, queremos cambiar el panorama social y económico que nos ha obligado a hacer esto. El 15m debe haber supuesto el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por “mercancía en manos de políticos y banqueros”. El punto de partida para que algún día tengamos un presidente que crea que los españoles tienen derecho a decidir cuando se trata de algo importante y no sólo a ir a votar cada cuatro años unas listas plagadas de corruptos, vividores y esclavos de los poderes financieros. Para que algún día España sea una democracia y deje de ser el sistema de demos contra cracia que es ahora. Para que, de una vez, se imponga la sensatez. Porque, ciertamente, lo que pedimos no es nada del otro mundo. Son cosas muy concretas, muy obvias, de puro sentido común. Y hasta que no se materialicen nos tendrán protestando, bien en manifestaciones cada vez más multitudinarias o bien durmiendo en la calle. Continuando la lucha.

Juan, otro cabreado,  afiliado únicamente a la rabia.
Algunos links para seguir la Spanish Revolution:
http://www.democraciarealya.es/

En Twitter:

En Facebook:

Streaming en Madrid:

Streaming en Barcelona:

Wikipedia:

En youtube:

  • 15 de mayo toma la calle:

http://www.youtube.com/watch?v=h86mHWnbGiA&feature=related

  • Video resumen manifestación 15 mayo:

http://www.youtube.com/watch?v=3DXJ0qPXrCA

  • Represión policial brutal el 15 de mayo:

http://www.youtube.com/watch?v=nrm2H8qeUhs

  • Desalojo de la acampada pacífica a las cinco de la mañana del 17 de mayo:

http://www.youtube.com/watch?v=nrm2H8qeUhs

  • José Luis Sampedro se suma al 15 M:

http://www.youtube.com/watch?v=yyOp8IRxgoo

  • Cristina de Burgos arremete contra la cobertura que la televisión pública hace de las protestas en directo:

http://www.youtube.com/watch?v=Pcb2ehsIGmY&feature=youtu.be
Uno de los detenidos del 15M narra los abusos sufridos:

Algunos colectivos vinculados a las protestas (la lista completa es demasiado grande, pongo solo 7):

  • Anonymous:

http://anonspain.com/index.php

  • Attac España:

http://anonspain.com/index.php

  • Ecologistas en acción:

http://www.ecologistasenaccion.org/

  • Intermon Oxfam:

http://www.intermonoxfam.org/

  • Juventud sin futuro:

http://www.juventudsinfuturo.net/

  • Asociaciación Precarias:

http://www.precarias.org/

  • Unión Parados:

http://www.unionparados.com

#joinus. Why your country may consider to join the protests taking place in Spain?

In Uncategorized on May 20, 2011 at 12:04 am

To explain it briefly, because we are fighting for pure common sense. Our concerns are political responsibility and civil participation. We are neither a group of fascists nor communists. We are not just angry young people or irritated elderly. Instead, we are just citizens that have understood that democracy, as it is practiced globally nowadays, is not a real democracy; we are citizens that have understood that, although we can vote, our votes are scarce and, in the long run, do not matter at all. It is very simple: we have understood that our right to vote is independent from the political class and us.

As this last worldwide crisis or the Oscar-winning documentary Inside Job have made clear, today politicians are more connected to criminals in the financial sector than to the people who legitimize their presence and activities in a true democracy. The consequences of that have been the loss of our basic social rights, the enrichment of a few, the condemnation to poverty for an innumerable amount of people, and an increasing political corruption in the majority of the countries of the so-called First World. However, this situation has not affected the absurd and abusive privileges of the political class and has increased the preponderance of sheer electoral motivations in the political arena, thus leading the situation of total disconnection between politics and society to the highest point permissible in a XXI c. advanced Western society. Paradoxically, while the voices of the people are perfectly regulated every four years by a vote, Wall Street votes every morning with no regulation, and in this manner, its voice has way more impact on our living conditions than anything else.

What we demand is straightforward: it can be found on the Proposals section of democraciarealya.es (link to the English translation in google docs), in the manifesto approved by the assembly that originated at Puerta del Sol, Madrid, on the 18th of May (the third day of demonstrations) or in this blog. Why  we are demanding these things is also clear: apart from the above mentioned motivations, anyone who has a grasp of Spanish can find the reasons in the extensive report (Pre)parados published by El País,  in the letter sent by Susan George to the European Commission, in our map of corrupted politicians or in the response that Beatriz García gave to Barceló’s fears . Who we are is also very clear: our age span ranges from José Luis Sampedro (Barcelona, 1917) to the 5 minor age protesters that were arrested on the night of the 15th May in Puerta del Sol; our social and labor conditions are very different, as it is revealed by a follow up of the Spanish TT from the 15th. Now, we wonder this: if all this is that clear and we´ve been repeating it during the last five days, why the media carry on lying about what we demand, why we demand it and who we are?; and why do politicians disapprove and forbid our demonstrations (link to the New York Times)?

It seems that media are lying because they have not understood what our demonstrations are about yet. Obviously, their reports lack legitimacy due to their ties to the economic interests of their corporations. But we all know that. What is seems to be happening is that there is a referential problem by which it is clear that the media does not share the same vocabulary that we are using Thus, the Media are unable to narrate the events because, to a great extent, they are also disconnected from the civic body. It is ridiculous to follow their attempts to tag the protesters (antiglobalizationists, youngsters, students, unemployed…), or their desperation to find a leader in a movement whose principal characteristic is its horizontality. It is offensive how they intend to narrate these events from the same point of view that has made these people so detached from our reality. It is laughable to see how they attempt to identify problems that, for very long, we have been familiar with, because we have them in our daily discourse and they are part of our daily lives.

It is laughable to see how they try to identify now a sensation of being apart that has been growing worldwide at least for the last 20 years.  Indeed, it is grotesque to be a witness to their insisting in making the same old questions to new issues, therefore preserving a discourse in which we are not interested grotesque to be a witness to their insisting in making the same old questions to new issues, therefore contemplating a discourse in which we are not interested. I do not think we should wait for them to provide us with a relevant response to the current situation. Rather, I believe we should request that they spread what Twitter says, but please, without altering the documents there displayed. Moreover, we should ask for them to stop turning our demonstration into something confusing and imprecise ―as they have done up to the present. Maybe this is asking for too much, since, they are not going to become against those who give them their salary; but they should realize this is also relevant to them, even if it is only to ensure their own survival.

On the other hand, politicians disapprove what is happening because they understand that this fight is against them and not against the system they represent. This is why they are scared. They know we do not want a different system. They know we want democracy; but not their democracy, the democracy that obliges us to choose the puppets at the service of a bunch of financial criminals. We want to decide within the frameworks in which decisions are taken. And if this is not possible now, we want to create such frameworks. We want this because, if we have to serve someone, we do not want to serve someone else´s servant. We do not want to be employees who only choose their office or department boss. We want to select the factory’s president, because it is evident to us that we, and not them, are the factory of society. That this has become evident is something politicians do not like.

Obviously, this dynamics of fighting will not be eternal; it will come to an end. However, it is important that, when that happens, we are able to achieve something that will remind us why we are in the streets today, why we are still sitting in, resolute that May 15th is not just one more protest.  We want either the materialization of our demands or the creation of new laws and institutions in which our will is expressed. In addition, we want to change the social and economic scenario that has made us take this initiative. May 15th must be the beginning of an arduous fight for us to be consider true social actors, and not as merchandise in the hands of politicians and bankers. The point of departure towards having a president who believes that we, the people, have the right to decide in relevant issues for our countries, that we are something else than just a vote each four years, most of the time having to choose among corrupted individuals subjected to the interests of the financial power instead of answering our petitions. We intend, for Spain and for the rest of the world, to be a democracy one day, and not a part of this global system of demos against cracy we currently live in.

We are aware that our claims are not something special or out of the ordinary. They are very specific requests, just pure common sense. And we will continue to protest until we achieve them, either in mass demonstrations or sleeping in the street. The most important thing now is to remain calm and carry on our demonstration by pacific means. The fight goes on.

Juan, affiliated only to indignation.

Translated by Esther, as indignant as him